jueves, 12 de abril de 2012

Rico desayuno.


Al abrir los ojos vi delante de mí a Jaime , pensaran ¿quién es Jaime? pues les diré que es nuestro hermano mayor y es tan grande que tiene tres años más que yo.
- Pequis al fin despiertas. Esperaba que lo hicieras para poder contarte algo importante, sabes mamá tuvo que salir muy temprano ya que recordó que hoy es el cumpleaños de la abuela y ella dijo que iría a comprar algo para hacerle su almuerzo favorito. Me despertó y dijo que cuidara de todos mientras ella regresaba.
Que alegría con esto disfrutaríamos preparando el desayuno de nosotros tres. Fui rápidamente al baño para, luego de asearme encontrarme con mis hermanos para disfrutar de nuestro desayuno. Cuando mamá no estaba siempre cumplíamos con esta obligación.
- Jaime ¿qué sacaste de la nevera que estas cortando con tanta rapidez?
- Bueno, he pensado que para variar el desayuno de costumbre era mejor sacar de la nevera estos pedazos de pollo que están aquí.
Y, cortándolos me acercó un pedazo de repollo para que ayudara en la preparación.
- También hay que sacar el pan para tostarlo mientras sofreímos el pollo junto al repollo le ponemos un poquito de sal, de estas salchichas y estas ruedas de tomates que están ya picaditos.
Olía divinamente lo que estábamos preparando, nos sentíamos felices de saber que esto era nuestro desayuno.
Luisito se despertó y fue directamente hacia la cocina, restregando sus ojos llegó a nuestro lado.
- ¿Qué hacen? ¿por qué no esta mamá preparando nuestra comida?
-Bobo- contesté- no sabes que cunado ella no esta comemos más sabroso porque nos gusta hacer comidas diferentes.
- Si Luisita- dijo Jaime-¿ no se te hace la boca agua al oler esto? acércate para que veas que lindos están quedando estos filetes de pollo, bueno ya es suficiente fuego para ellos.
Comíamos nuestras delicias los tres sentados en la mesa de la cocina. Todo había sido muy bueno, hasta Luisito ayudó al fregado de los platos sin ningún berrinche.
Yo me senté a leer mis lecturas favoritas que eran las comiquitas del periódico.
Jaime ayudó a Luisito a pegar láminas en el cuaderno que tenía para su album de animales que acostumbraba a llenar cuando alguien lo ayudaba. Era una mañana feliz.
- ¿Qué hacen mis pequeños?
Dijo mamá entrando a la cocina donde nos encontrábamos.
- Sé que se han portado correctamente, cómo siempre.
Diciendo y haciendo, iba depositando los víveres que había comprado. Dije.
- Si mami hemos hecho el desayuno, comido, fregado y ahora estamos reposando mientras tu llegabas; todo ha estado bien.
- Sabía que lo harían así, por eso nunca me preocupo al salir y dejarlos solos; yo sé que tengo hijos suficientemente grandes para que sean capaces de vigilar de sí mismos. Nos dio un beso a cada uno de nosotros y gustosamente se fue a su cuarto a cambiar su ropa de calle para estar "cómoda", eran sus palabras.
- Bueno, la abuela vendrá hoy más temprano para esperara la abuelo aquí, que cómo saben siempre va a la floristería a traerle su ramo de rosas amarillas y margaritas que son las favoritas de ella. Sé también que ustedes luego de bañarse y ponerse sus ropas de ocasión especial a ayudarme a poner la mesa. Vamos, mientras ustedes hacen eso yo comenzare la preparación del festejo de mamá.
Estando ya debajo de la ducha canturreando una canción escolar, creí escuchar la voz de mamá, cerré el grifo para poder oír sí en verdad era su voz y, no lo podrán creer; ella grito esto:
- Niños ¿qué han hecho? ya no están el pollo y los tomates que corté anoche para la salsa de la pasta que es la favorita de la abuela.